-Recuerdo la presentación que, en noviembre de 2005, se hizo de la primera edición de "El Adivino" en la Casa de Cultura Revilla de Valladolid, la sala estaba abarrotada.
-Bueno, sabía que iba a acudir gente, pero no pensé que fuera a ser tanta. Fue muy gratificante sentirme tan arropado en la presentación del libro. Incluso terminado el acto, seguía entrando gente. Además el vino y las pastas, que hubo al final, contribuyeron a que se creara un ambiente de tertulia muy animado.
-Pero usted se pasó prácticamente todo el tiempo firmando libros.
Es cierto. La novela tuvo una magnifica acogida. No pude disfrutar del vino, pero sí del baño de multitudes (sonríe).
-¿A qué atribuye el éxito que ha tenido la novela?
Principalmente a que trata de problemas que, de uno u otro modo, nos afectan a todos. Después está la trama, que me han dicho que engancha. Más de uno me ha comentado que la ha leído de un tirón. Y Fundamentalmente porque detalla el universo de los principales problemas que afectan a al mujer de nuestro días, a través de los personajes femeninos de la novela. No sólo los plantea sino que aporta soluciones; soluciones que vienen de la mano de los mismos personajes, con el ejemplo de sus vidas.
-Me ha comentado usted que la problemática que aparece en su relato está tomada de su experiencia personal y directa. ¿Se podrían ver reflejadas algunas personas con las que usted haya trabajado en la novela?
-Podrían ver reflejados sus problemas, pero de ninguna manera a ellas mismas. Ya me he encargado de describirlas de un modo tal que eso resulte imposible. De cualquier manera, creo que casi todos salen bien parados. Tenga en cuenta que cuando alguien acude a consultar a un echador de cartas, equivocadamente o no, está buscando una solución a sus problemas. Yo me he encontrado con gente muy luchadora y, a parte reflejar sus conflictos, también he dejado constancia del modo en el que se han enfrentado a ellos y los han resuelto. Naturalmente no todo el mundo lo ha conseguido en la misma medida.
¿Qué puede decirme de David, el protagonista de su novela?
El protagonista es un hombre tranquilo, amable, que empatiza con las personas que llegan a él en busca de soluciones para sus problemas personales. Aunque es un hombre inteligente, en realidad no comprende cómo ha terminado ejerciendo de echador de cartas para ganarse el sustento. Es incapaz de ver sus complejos y la causa de sus limitaciones personales. Será el drama al que tiene que enfrentarse, durante el transcurso de la novela, el que sacará a la luz su propia tragedia personal, oculta en lo más profundo de su memoria, manteniéndole paralizado. Sólo a partir de ese momento será capaz de evolucionar.
-Antes ha dicho usted que en su novela se detallan los principales problemas que afectan a la mujer de nuestros días. ¿ Ha escrito usted la novela pensando en el público femenino, quizá? ¿Podría usted ampliar esa afirmación?
En respuesta a su primera pregunta le diré que de ningún modo. Es lógico que la mujer aparezca más en el relato ya que es ella quien tradicionalmente acude más a las consultas de los cartomantes (aunque eso está cambiando). El público crítico con la cartomancia no se da cuenta de que cuando alguien acude a un consulta de este tipo, como ya he dicho antes, está buscando soluciones. No importa el cómo las encuentre. A veces es suficente con escucharse a uno mismo exponiendo el asunto que nos preocupa. Quizá la tendencia general del hombre sea la de abordar los problemas sin hacerse demasiadas preguntas o incluso pasándolos por alto, y continuando con su vida. La mujer no se conforma con eso; investiga la causa o analiza el origen de sus conflictos y busca soluciones acordes con las conclusiones a las que ha llegado. De cualquier modo, los hombres están muy bien representados en la novela, así como sus dilemas y la forma que tienen de abordarlos. El tema de la homosexualidad también está presente, testimoniando el abismo que aún existe entre las conquistas sociales, en cuanto a derechos, y el día a día de quienes corroboran en su propia piel que existen los mismo prejuicios que han existido siempre a nivel de calle. De cualquier manera lo que pretendía al escribir esta novela, del mismo modo que con las demás que he escrito, ha sido entretener al lector.
-Si le sirve de algo, le diré que a mi me ha entretenido, y ha sido una sorpresa, que no me esperaba, el giro que da el argumento al final. ¿Quiere añadir algo más con relación a la novela?
-Bueno, he tratado que sea una novela escrita con un leguaje claro, preciso y a la vez sencillo que conectara fácilmente con cualquier tipo de lector. Pienso que es una obra de la que es fácil enamorase por el carácter entrañable de los personajes principales y porque está llena de reflexiones personales y de sorpresas. La intriga está planteada desde la primera página y, créame si le digo que se mantiene hasta la última. Con esta novela he pretendido que el tiempo de ocio del lector sea no solamente entretenido, si no también sea una puerta desde la que contemple una realidad que está llena de intrigas, desamor, sufrimiento y con la cual convivimos sin tener conciencia de que la tenemos al lado. Me gustaría que la visión de ese mundo enriqueciera en comprensión a quienes se acerquen a él. Por otra parte pensé que sería iluminador mostrar la galería de personajes reales que acuden a la consulta de un cartomante y que lejos de los prejuicios comprendiéramos que son personas como nosotros que simplemente buscan soluciones a los problemas que les plantea la vida, como hacemos todos; y que merecen todo el respeto de quienes utilizan otras formas de abordarlos. Estoy totalmente seguro de que, de uno u otro modo, la lectura de "El Echador de Cartas" será una autentica sorpresa para el que se acerque a ella.